Ayer sufrí una
violencia verbal de parte de personas de una grupa Feminista , que
nunca sufrí con ningún hombre. Nadie me ha insultado como me insultaron
ayer por cuestionar las condenas sociales a hombres violentos/ en
proceso de sanación/ porque se hacen cargo de sus mierdas, eternamente.
Ni una perpetua hoy esta pensada para siempre, se cumple en 35 años,
vivimos en el siglo XXI no en el medioevo. Nunca me describieron con
palabras tan violentas y denigrantes…son feministas, son compañeres y no
solo tengo que soportar el linchamiento, sino que además tengo que
tener paciencia para que superen sus broncas que las enceguecen y puedan
ir un poquito más allá de el impulso, ABSOLUTAMENTE JUSTO, de
defendernos de tanta mierda que nos han hecho a las mujeres.
Es un impulso, básico y necesario. Esencial.
Propongo ir un poquito más allá, y pensar en formas posibles de
construcción a partir de los LIMITES que gracias al Feminismo que lleva
décadas en la argentina, hoy se materializa en la marea verde que desde
las calles va pintando de Humanismo cada rincón que habitamos. Con los
hombres, con los violentos, con los sanos hijos del patriarcado, con
hombres que vienen deconstruyéndose, no solo con las mujeres y
sexualidades disidentes. O piensan en instaurar una “ pena de muerte
social”?
Paciencia, no es fácil tener paciencia. Tengo intoxicado el corazón desde ayer, porque es doloroso que te linchen.
Linchamiento virtual, por lo tanto tomado con pinzas.
Mi fuerte está en la vida, en el pulso cotidiano de tener Fe en la
Humanidad en los lugares donde las personas sufren las más inmensas
injusticias. Realidades tan crueles que pocos compañeres pueden quedarse
en la trinchera, porque el dolor es tremendo. Hay que soportar y tener
paciencia. Mi fuerte es poner el cuerpo y mi espíritu muchas, muchas,
infinidades de horas de mis últimos 20 años, en conocer una comunidad
para poder construir la Pedagogía del Amor Político, con las más
hermosas ideas de cada Humanista que pasó por mi formación, y CON EL
CUERPO, fundamentalmente escribir una nueva forma de hacer escuela con
el cuerpo.
Y claro que afecta que te insulten y te linchen
mediáticamente. MI FACE ES ABSOLUTAMENTE PROFESIONAL, soy la referente
de un espacio político y pedagógico , claro que me choca. Las personas
nos construimos con la mirada del otre, somos seres esencialmente
políticos, como no va a joder!!!!
Tambien duele. Pero como soy una
persona de tremenda fe en la Humanidad, en las ideas de solidaridad, de
bien común, de alegría general, como soy una educadora del Amor
Político, transformo esa violencia recibida en un aprendizaje y creo una
propuesta. Porque saben que? Lo hago todos los días: En la pobreza
extrema es la vida la que está en juego, entonces la teoría se enriquece
siempre en algo practico, porque nuestra intervención define si te
violan o no; si te pegan o no; si vas presa o no; si el estado te “saca”
tus hijes o no; si recibis atención medica o moris…define siempre si
estas más cerca de vivir con un poco de dignidad o seguís en la
exclusión. Entonces hay que actuar, entonces hay que crear una
posibilidad de mejorar.
Y fundamentalmente puedo soportar y elaborar
una propuesta ante la violencia extrema , porque estoy asqueada
precisamente de la violencia y el dolor.
Tanta mierda vivimos
diariamente QUE ES UNA POSICIÓN POLÍTICA TENER ESPERANZA y creer e
inventar pequeños momentos de dignidad, que se suman a otros y asi vas
realmente deconstruyendo el patriarcado que todes llevamos dentro…Sino
como? Con más violencia? Con más odio? Con más linchamiento? Con más
exclusión?
Asqueada de lo que produce la exclusión, el dejar fuera a alguien…
Tengo la más absoluta convicción de que todas las personas somos Alma
de Diamante, lo creo y lo traduzco en actos que siempre son
posibilidades de mejorarnos como Humanidad.
Pidieron mi
linchamiento, sacándome de la grupa. Excluyéndome. Insultándome…pienso
como explicarle a mis hijas que esas que insultaron a su mama, también
son feministas y también se equivocan…Pienso en mis hijas porque se que
les va a doler que otras mujeres me hayan insultado así, por invitar a
pensar otras posibilidades que no sea el castigo indefinido…
Mi
gran fortaleza es mi tozuda esperanza. Realmente creo que podemos
mejorar. Lo veo todos los días, sobre todo en mujeres que llegan a la
escuela hechas mil agujeros y a través de nuestra escuela de amor
político comienzan a escribir su propio destino.
Bendecida por el monte que me sana, le escribo a Rita Segato, invitándola a hacer algo juntas en la escuela.
Agradecida de ese episodio que me muestra cuanta falta hace el Amor Político.
Mis deseos, que en el 2019 podamos ser más tolerantes y enfocar en construir. Y que no votemos más gobiernos de derecha. Salud!

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